¿Será esta la primera vez que animen bien un manga de RUMIKO TAKAHASHI?
Maison ikkoku y Uresei Yatura tenían muy bajo presupuesto, algunos capítulos (sobre todos los últimos) de Ranma fi son una prueba de por qué no hay que enviar a animar a Corea, y los Ovas de Mermaid estaban buenos si uno se los bancaba despierto.
Pero la obra de Rumiko es Inu-yasha que viene saliendo hace 4 años, con un gran éxito en las páginas de Weekly Shonen Sunday a partir del número 50 (por lo menos hasta el 2000) aparecido en noviembre de 1996.
Kagome es una adolescente normal que vive en la ciudad de Nerima (la misma que Ranma) , que se ve transportada al Japón de la edad media para ocupar el lugar de sus antepasados y obligada a combatir a los demonios nacidos mediante la destrucción de una gema mágica (la joya de las cuatro almas). Allí es donde ella encuentra y posteriormente libera al perro demonio Inu-Yasha, que ve en Kagome la reencarnación de la sacerdotisa que lo tuvieron aprisionado a un árbol durante 50 años.
Accidentalmente, Kagome destroza la gema esparciendo sus pedazos por todo el país... a partir de entonces, ambos deberán buscar y recoger cada fragmento de ella en pos de evitar que otros demonios se apoderen de éstos y esparzan su maldad por el mundo.
De más esta decir que los planes de Inu-Yasha no son tan humanitarios, por cierto.
Entre el presente y el pasado, entre el humor y el terror, Inu-Yasha es la obra maestra de Rumiko y uno de los mejores mangas actualmente en publicación. Por eso es importante que el anime no decepcione a los miles de seguidores de esta historia, y que mejor estudio para eso que Sunrise, productores de Cowboy Bebop, entre tantos otros éxitos.
La serie de Inu-Yasha empezó a salir el 16 de octubre en Japón. El director es el de Gundam Wing, Masashi Ikeda.