Con seis años dentro del mundo de la farándula Lupillo Rivera ha ganado un lugar muy pronto dentro de la música regional mexicana, tan rápido así, que encabeza presentaciones en palenques y grandes eventos.
Un intérprete que de repente se escuchó en la radio y la gente, rápido lo adoptó como su nuevo ídolo musical, un cantante que surgió en los suburbios de Los Ángeles, California, para después invadir todo México.
En 1995 empezó su carrera discográfica, pero fue hasta el 2000, cuando grabó “El Moreño” canción que lo lanzó a la popularidad y desde entonces no ha parado de grabar y cosechar éxitos.
Pero, en cada una de sus presentaciones, en ruedas de prensa, Lupillo Rivera ha gritado a los cuatro vientos que nació en La Barca, Jalisco, lugar que lo pregona con gran orgullo, pero en realidad es sonorense.
En Hermosillo, Sonora, vive su abuelita y cada 10 de mayo va para cantarle “Las mañanitas” una reunión familiar que ya se ha hecho una costumbre.
En realidad, ¿dónde nació Lupillo Rivera?
Yo nací en La Barca, Jalisco, insiste.
¿Así dice en el acta de nacimiento?
El acta de nacimiento dice que nací en Ciudad Obregón, Sonora, y tengo una acta de nacimiento de Estados Unidos, lo que pasa, en aquellos años de chico, mi ‘apá’ consiguió unas actas de nacimiento y unos seguros sociales de Los Ángeles, así, todos nos hemos manejado con esos papeles hasta hoy, tengo acta de nacimiento que nací en Los Ángeles, también una acta de nacimiento mexicana que nací en Obregón, Sonora, así, uno en la pobreza siempre busca uno la maña como entrar a un país como Estados Unidos.
Tu familia te llevó a vivir a Los Ángeles, cuando tenía 4 años, ¿recuerdas algo de esas primeras vivencias en Estados Unidos?
Tenía cuatro años, los acababa de cumplir, no me acuerdo, cuando uno es niño muchas cosas pasan desapercibidas.
Pero ¿fue una infancia feliz en Estados Unidos?
En Estados Unidos, mi ‘apá’ siempre nos enseñó que la vida siempre fue difícil y que la vida la teníamos que vivirla y sobrevivir, igual que aquí en México, y tiene uno que aprender a sobrevivir.
¿Y cuándo empezó a rondar en la mente la idea de cantar?
Desde 1992, tenía muchas responsabilidades y tenía que cumplir con las responsabilidades y yo lo hacía para pagar los compromisos, y después me iba a la cantada, y hasta 1999 que me dieron la oportunidad de entrar a las radiodifusoras fue cuando se descubrió Lupillo Rivera ¿No?, y de carrera realmente llevo seis años apenas.
El gusto por la música de Javier Solís, Pedro Infante y Chalino Sánchez, desde cuándo empezó y ¿qué tanto ha influido para ser Lupillo Rivera?
Son ejemplos, son nuestros ejemplos y tenemos que seguirlos, trataré de emprender de lo que vivieron ellos, para uno, seguir de los ejemplos de ellos.
A raíz del accidente automovilístico que sufriste el año pasado, ¿te ha dejado alguna enseñanza?
Pues, estamos haciendo cosas diferentes, estamos trabajando menos, el exceso de trabajo fue lo que originó el accidente, porque estuvimos cansados y pues, eso es lo que estamos manejando ahorita.
¿No hay ningún cambio, alguna reflexión de todo lo que pasó?
No, sigue igual, siempre me he portado a todo dar con la vida, estoy muy satisfecho con mi vida, y siempre he sido muy directo, siempre he arreglado los problemas de frente, me he enfrentado a la gente así de frente.
El proyecto de trabajar con tu papá y tus hermanos, ¿qué hay de eso?
Ya se hizo un disco que se llama “Dinastía de los Rivera”, y venimos cantando mi ‘apá’, mis dos carnales, mi hermana y yo.
¿Por qué el detalle de regalar dinero a los niños en tus presentaciones?
Uno lo hace porque creo que los artistas deberíamos darles un domingo siquiera a los niños, porque los papás de ellos nos apoyan, y creo que podemos dar ese domingo al niño para que lleve a su papá y a su mamá a comer una torta o algo.
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