CubaNuestra.nu
Objetivo: sacrificar a Regis Debray
Por Carlos M Estefanía
El sábado 13 de enero de 2001, uno de los más prestigiosos periódicos de Suecia, el Dagens Nyheter, se entregó a la tarea de desenterrar muertos y enterrar a un vivo. Ese día en su suplemento DN. LördagSöndag apareció en primera plana la foto de Ciro Bustos, con la siguiente rúbrica: Ciro Bustos och sanningen (Ciro Bustos y la verdad. Se trata de un texto (paginas 5-11) de Tarik Saleh y Eric Gandini, dos jóvenes realizadores de televisión, de origen inmigrante. El objetivo aparente es desempercudir la imagen de "un pobre viejo" al que por décadas se le ha atribuido ser el causante de la muerte de Guevara. Como base de la acusación se ha utilizado el hecho, de que Ciro Bustos, tras su arresto por las tropas Bolivianas, en abril de 1967, entregara dibujados, los rostros de la guerrilla, entre ellos el de Che. En el reportaje Ciro se defiende afirmando que estos dibujos no son prueba de nada, que sirvieron para insertar dos caras falsas la de "Andres" y "Ruthman". El reportaje esta construido sobre una falacia. En él nos muestran solamente tres posibles delatores de la presencia de Guevara; Bustos (cuya inocencia es defendida), el guerrillero capturado Orlando Jiménez Bazán; "Camba" (al que el propio Guevara condena en su diario) y el intelectual francés Régis Debray, arrestado junto con Bustos. Se entrevista en el reportaje al jefe de la tropa que apresó a Guevara, el general Gary Prado devenido hoy en político de Izquierda. El militar afirma que fue Regis Debray quien habló primero sobre Guevara. Por otro lado el agente cubano de la Cía Felix Rodríguez es citado afirmando que Camba había sido muy reservado y que Guevara no sabía lo que ocurría con el. Liberados de culpa dos de los tres sospechosos, queda solo un "Judas" en esta estructura textual: Debray
El día 22 de enero a las 22 se paso por la televisión sueca canal 1 (SVT1) una versión fílmica de este artículo. El material no parece editado por dos aficionados. Se vale de una emotiva retórica visual dedicada a loar, la imagen "guerrilleril" de Guevara y hacer trizas a Régis Debray. Aquí se incluyen declaraciones de Humberto Vásquez y hermano de otro guerrillero caído en Bolivia, Jorge Vázquez Viaña ("Loro"). Anteriormente exiliado en Suecia, este Vásquez quien presenta un documento firmado por Debray, donde este se compromete a no revelar a la opinión publica la presencia de Guevara. El compromiso con los militares es presentado como prueba acusatoria, que lo sería, si fuera Debray el único canal de Guevara para darse a conocer. Pero no se dice que Vazquez se convirtió en una especie de asistente de Gary Prado, quien de cualquier modo formaba parte del ejército que asesinó a su hermano. Humberto Vásquez le hizo la campaña electoral a Gary Prado el año pasado cuando se presentó candidato a ala alcaldía que no ganó. Ahora está de embajador de Bolivia en México.
Ese mismo días 17 de enero del 2000 el periódico sueco Expressen publicó dos notas alegóricas al documental, una de ellas titulada "Varför var du tyst" (¿Por qué guardaste silencio?), escrita por René Vázquez Días, escritor cubano radicado en Suecia. Según Vázquez Díaz el régimen cubano no ha hecho ninguna acusación oficial contra Ciro Bustos y en el mausoleo de Guevara en santa Clara no hay nada que le acuse de haber traicionado a Guevara, afirma además que en el tema de Guevara los cubanos son inflexibles y que si hubieran tenido alguna prueba contra Ciro Bustos ya la abrían mostrado. Vázquez Díaz debe saber lo que dice mantiene magnifica relaciones con el régimen de la Habana, que a aprobado la filmación coproducida de su novela mas reciente " Federica en el Paraíso"( basada en la visita de la sueca Federica Bremer a Cuba en el pasado siglo) Como si fuera poco el uso de medios en función de este mensaje, el documental ya tiene su sitio en Internet: www.sacrificio.nu
Con el artículo "Ciro Bustos och sanningen" (DN/2001/01/13) y el filme "Sacrificio", (SVT 1, 2001,01,17: 22:00) Tarik Saleh y Eric Gandini pretenden convencernos de que Régis Debray traicionó al Che Guevara. Para satanizar al disidente de la izquierda militarista, se apela a desinformación de un receptor, que desconoce concretamente las traiciones que condujeron a la muerte de Ernesto Guevara. En los dos reportajes se obvia un relevante dato; los militares, antes de atrapar al francés, ya conocían las andanzas de Guevara en Bolivia. Según Jorge Castañeda, en su Libro "Compañero" the life and death of Che Guevara (Bloomsbury, London 1997) existen testimonios de que la CIA había logrado penetrar tempranamente el aparato urbano de la guerrilla con dos bolivianos y un peruano. He aquí una fuente de información. Quien se atenga solo a lo dicho por Tarik Saleh y Erik Gandini, desconocerá las consecuencias del abandono de Guevara por Mario Monje, dirigente del PCV. Lo que obliga al Che a aliarse con el maoísta Moisés Guevara. Este incorpora hombres de baja catadura moral e ideológica. Uno de ellos es Pastor Barrera, un soplón, expolicía y narcotraficante. Barrera y Vicente Rocabado desertarán un día después de haber llegado Tamara Bunke con Ciro Bustos y Régis Debray al campamento. Ella se había lamentado frente a los traidores de haber olvidado en su jeep, una grabadora con un discurso de Fidel. Esta información fue utilizada por los desertores para confirmar sus denuncias sobre la presencia de Guevara y los cubanos. Mas adelante el ejercito atrapó a Salustio Choque, otro hombre de Moisés Guevara, que también delató la presencia del Che. Los tres individuos mencionados colaboraron activamente con el ejército y durante el juicio contra Bustos y Debray sirvieron de testigos de cargo. Otra fuente de información importante para el ejercito la constituyó Jorge Vázquez Viaña. Después de haber sido apresado y torturado por el ejercito, sin delatar, Loro fue timado por la CIA, un agente del origen cubano que se hizo pasar por enviado de Fidel Castro, y logra que ratifique lo que habían declarado los desertores. Tarik Saleh y Erik Gandini no logran demostrar que Debray haya dicho algo que no supieran ya sus captores. Lo que sí evaden es una investigación minuciosa de las causas que llevaron a la muere de Guevara. Si les hubiera interesado conocer esta verdad habría entrevistado, ya que fueron a Francia a Dariel Alarcón, el cubano que acompaño a Guevara en sus luchas internacionales, un discípulo del Che que superó al maestro (como demuestra su supervivencia) y que sentó cátedra en la formación de guerrilleros de toda América Latina. Pero entonces habrían tenido que reconocer la existencia, no solo de Judas, sino también de un Poncio Pilatos de esta historia., identificable con el propio Fidel Castro que propagandizan al final del documental, hablando de la "verdad". Quien lo dude que lea el Libro de Dariel Alarcón "Vie et mort de la révolution cubaine / "Benigno" (: Fayard Paris 1996). Donde se explica la responsabilidad de La Habana en la catástrofe guevariana y también en la división y destrucción de otros movimientos revolucionarios latinoamericanos. Lamentablemente nuestros jóvenes realizadores, antes de entrevistar a este alto ex oficial del Ministerio del Interior cubano, que se gana la vida como humilde obrero, prefirieron regodearse en las ideas, y actual vida burguesa del agente de segunda de la CIA, Feliz Rodríguez. Perdieron con ello la oportunidad de dar a conocer al mundo el testimonio sobre Guevara de Dariel Alarcón, un nuevo paradigma, de la oposición a Fidel Castro que nace dentro de la Revolución.
Si los realizadores buscaban un premio en el festival de cine de La Habana ya lo tienen asegurado. Su documental parece mandado a hacer por Fidel Castro. Quien no le perdona a Debray el tratamiento que le da en su libro "Loués soient les seigneurs" ( Gallimard, París, 1996) y menos que ayudara a Benigno a quedarse en Francia y a editar un libro tan revelador.
Saleh y Gandini han puesto lo mejor de su talento en la misión de "ejecutar" moralmente a Regis Debray, si lo logran será a costa de "un sacrificio", el de la verdad.