Escritores de Jalisco
Jalisco es la tierra de un pueblo de recia voluntad y espíritu libre.
El pueblo jalisciense es de carácter individualista, pero que le gusta la vida en familia y la reunión con amigos. Es un pueblo religioso, sociable, que le gusta lo formal y el trato de igual a igual.
Los jaliscienses son apegados a la propiedad, a sus costumbres y a sus creencias. Sin embargo, es un pueblo progresista: gusta de lo cosmopolita y moderno. Los jaliscienses buscan el bienestar en donde este se encuentre, tanto así que forman el más importante grupo de emigrantes mexicanos en los Estados Unidos.
En esta tierra semiárida, de poca flora silvestre, pero donde sobresalen el mezquite, el fresno, el huizache y la pitaya; se cultiva el maíz, el agave, la caña y las hortalizas. El tequila, producto de uno de sus cultivos, la representa en el mundo.
Es una tierra que atraviesan pocos ríos. El agua que corre por Jalisco es escasa, si bien tiene el lago más grande de México. La lluvia cae en el verano en un fuerte temporal y el resto del año se almacena el agua, para utilizarla al máximo en la vida diaria de las ciudades y el campo.
El océano Pacífico toca las costas agrestes de Jalisco: a donde, desde las tierras secas de los altos y el norte nuestro, viene bajando el territorio jalisciense. A nuestras playas llegan los hombres de todos lados, pues ellas son hospitaliarias.
Los jaliscienses han fundado, con trabajo arduo, industrias de todo tipo, empresas de todos los ramos y servicios para todas las necesidades, eso ha hecho que numerosas empresas internacionales lleguen a su suelo, pues saben que ellos se dedican con fervor a su trabajo.
Aún cuando las ciudades concentran las actividades económicas, y por lo tanto sociales, el campo es de suma importancia, pues siempre ha sido una tierra dedicada a la ganadería y al cultivo, no por nada los deportes y las artes, donde el caballo es protagonista, están vigentes hoy en día.
Jalisco fue fundado por españoles, de todas las regiones de España, además de algunos portugueses; judíos y moros conversos e indígenas, tanto locales como de otras regiones de México. Aunque la población indígena de la región no era considerable en número, los antiguos pobladores eran valientes hasta la temeridad y orgullosos de su estirpe, los wirrárika en el norte de Jalisco son una muestra actual de ello.
La lengua de los jaliscienses es el castellano, ese que trajeron extremeños y castellanos nuevos, pero lo han adaptado a sus necesidades en una forma tal que su uso y vocabulario tienen ciertas peculiaridades, que lo diferencian del español mexicano común. Y no sólo los escritores lo usan bien, los prolíficos compositores y cantantes nos dan ejemplo de su uso y riqueza en sus canciones y sones.
Los escritores de Jalisco, en esta tierra diversa, forman un abanico muy amplio: los clásicos, que han sobrepasado fronteras como Juan Rulfo y Juan José Arreola, narradores universales, quienes iniciaron su vida literaria en Jalisco, pero que la continuaron en la Ciudad de México; los padres académicos como Adalberto Navarro Sánchez, Arturo Rivas Sáinz y Agustín Yáñez; los nuevos clásicos, que construyen la literatura de Jalisco en Jalisco, que tienen talleres literarios, que tienen una obra considerable y valiosa y la hacen en las ciudades de Jalisco, para un ámbito más allá del local y nacional, como: Patricia Medina, Dante Medina, Raúl Bañuelos, Martha Cerda y Jorge Esquinca; los poetas que por una u otra razón viven fuera de Jalisco, pero cuya obra es valiosa para Jalisco y el mundo literario como Ricardo Yáñez y Sergio Cordero; los poetas, que desempeñan oficios diversos desde funcionarios de cultura a periodistas como Artemio González; la generación de poetas de "el millón", los años 60, de Luis Medina a Jorge Orendain; los poetas cultos como León Plascencia Ñol y Luis Vicente de Aguinaga; los dramaturgos que hacen diferencia en la nación como Luis Enrique Gutiérrez O.M. y Hugo Salcedo; la nueva generación de narradores como Eugenio Partida, Ulises Zarazúa y Fernando de León; los historietistas como Leonel Guerrero y Luis G. Abbadie y la última generación de poetas como José Antonio Neri Tello.
Los escritores de Jalisco tienen en común, eso, que son y están de alguna manera ligados existencialmente a Jalisco; su estética, por otro lado, está regida por ellos mismos, ellos la determinan. Además, su relación con el planeta de las letras es la de dejarse influir e influir en él: comparten, se enriquecen, intercambian o rebaten con los autores de todas partes del globo, así ha sido desde hace muchos años.
Los escritores de Jalisco están en plena vía, están en el centro del mundo. Este sitio es una muestra de ello.